La domótica inalámbrica con Z-Wave, una realidad para viviendas existentes

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Si eres de aquellas personas que alguna vez se han interesado en la domótica y los edificios inteligentes, seguro que te habrás topado con el nombre de “Z-Wave” en algún momento. Y entonces, probablemente te habrás preguntado, “¿Qué carajo es Z-Wave?”

Al igual que los famosos superhéroes de X-Men, existe una alianza de empresas que trabajan con el protocolo Z-Wave, a la que se le conoce como “Z-Wave Alliance”. Por desgracia, los miembros de la Z-Wave Alliance no se reúnen en una guarida secreta, usan trajes en lugar de capas y sus súper poderes se limitan principalmente a promover la sinergia y la interoperabilidad.

La Z-Wave Alliance se creó a principios de 2005 por un grupo de fabricantes de control, y ahora cuenta con el apoyo de más de 250 empresas, incluyendo algunos grandes nombres como Honeywell, DSC, LG, Somfy, Zyxel, D-Link, Danfoss o Belkin. Hasta la fecha, más de 900 productos diferentes han sido certificados por la Z-Wave Alliance.

¿Qué es Z-Wave y porqué en viviendas construidas?

Z-Wave es un estándar internacional para la automatización doméstica inalámbrica.

La instalación domótica se puede realizar usando cables o tecnología inalámbrica. Las soluciones cableadas (como el KNX) son muy fiables, pero requieren una planificación adecuada de cables y dispositivos durante la construcción de la casa y la instalación de todos los servicios públicos. Esto hace que las soluciones inalámbricas sean apropiadas sobre todo para viviendas ya construidas.

 

¿Porqué Z-Wave y no otros protocolos inalámbricos?

Si bien es cierto que existen otros protocolos inalámbricos que compiten con Z-Wave, como son el Wi-Fi y ZigBee, la ventaja de Z-Wave es que trabaja a una frecuencia de 900 MHz, en lugar de a 2,4 GHz. La Z-Wave Alliance afirma que el hecho de trabajar a 900MHz proporciona un rendimiento superior por dos motivos: menos interferencias (por funcionar a baja frecuencia) y mayor penetración de las ondas en paredes, pisos y muebles (al tener mayor longitud de onda).

 

No tengas miedo, domotiza tu casa!

Pero, ¿Qué puedo hacer con Z-Wave? Muchas cosas. Puedes controlar las luces, enchufes, persianas y cortinas motorizadas, el riego, termostatos, sistemas de alarma, cerraduras de puerta, entre otros. Es decir, podremos controlar todos los elementos de la casa y además hacerlo desde un mando inalámbrico en el sofá, desde el ordenador que tenemos en la habitación o a través de Internet con cualquier dispositivo inteligente como el móvil, la tablet, el portátil, desde cualquier parte del mundo.

Además, ya no tenemos que preocuparnos por la estética de los dispositivos que vamos a instalar. Hoy por hoy nos encontramos que existen ya micromódulos de inserción inalámbricos Z-Wave que se colocan dentro de las cajas de los mecanismos actuales, en los que solamente es necesario conectar apropiadamente los cables para conseguir que cualquier mecanismo de la casa quede domotizado. Además esto se hace utilizando el mismo marco, tecla y mecanismo que ya estaba instalado para operar localmente.

Son muchos los que piensan que la domótica es utilizada en casas lujosas, para clientes “ricos” y que es algo prácticamente inaccesible e innecesario. Así que nos hemos propuesto desmitificar estas opiniones animándoos a que nos solicitéis un presupuesto gratuito basado en z-wave y que podáis comprobar que proponemos soluciones asequibles, imaginativas y divertidas!

 

Cuantos más dispositivos inalámbricos, mejor!

Normalmente, en cualquier red inalámbrica, como por ejemplo una red Wi-Fi, a medida que aumentamos el número de dispositivos conectados a la misma, también aumentamos las interferencias y colisiones, cosa que reduce la velocidad de la red y ralentiza las comunicaciones.

En una red Z-Wave pasa exactamente lo contrario. Los dispositivos de una red Z-Wave crean una “Red Mesh” (o red mallada) entre ellos, que se hace más robusta cuántos más dispositivos hayan conectados a la misma. A medida que se añaden los dispositivos, se “tejen” de forma automática dentro de la malla, y luego crean las vías más óptimas para enviar datos, con cada dispositivo capaz de actuar como un repetidor para otros dispositivos. Si un dispositivo falla, la red mallada se reestructura, creando instantáneamente una nueva vía de transmisión.

 

La domótica llega a cualquier parte del mundo

Todo esto suena genial, pero Z-Wave realmente funciona bien? En septiembre del año pasado en CEDIA (una de las ferias de electrónica, automatización y hogar digital más importantes de EEUU) la Z-Wave Alliance quiso hacer una demostración de que nunca se está demasiado lejos de casa para mantenerse conectado a tu sistema domótico.

La Z-Wave Alliance patrocinó una expedición al Himalaya donde el escalador Mariusz Malkowski subió a la cima del Cho Oyu, la sexta montaña más alta del mundo. Cuando Malkowski estaba a 8.000 metros, realizó una videoconferencia con Skype en directo y conversó un rato con los asistentes de la sala de exposiciones de la CEDIA. Sufriendo temperaturas inferiores a -40 grados, Malkowski mostró la aplicación del teléfono móvil que controlaba una instalación Z-Wave en CEDIA y en un momento cerró y abrió el cerrojo de la puerta, modificó la temperatura del termostato y encendió las luces. Si alguien puede hacerlo desde la cima del Cho Oyu, el control de la vivienda desde el sofá o desde otra ciudad es pan comido.

Otra ventaja para una instalación con Z-Wave es que sólo requiere de baterías para la alimentación y el envío de señales de control y utiliza una potencia de transmisión mucho más baja que el Wi-Fi, por lo que la vida de la batería puede estar en el orden de los tres a cinco años. Esto hace que Z-Wave sea una solución perfecta para los hogares existentes. Pídenos un presupuesto sin compromiso para tu vivienda o simplemente, más información sobre la domótica y sus ventajas a través de nuestras habituales vías de contacto.